Tengo una imperiosa necesidad de escribir algunas cosas que tienen que ver conmigo, pero nunca tengo tiempo, aunque las mujeres tenemos varios hemisferios cerebrales y podemos hacer varias cosas a la vez.
He tenido la sensación de que no estoy en el lugar adecuado, llamemoslo "crisis", para ser más prácticos.
Nunca me gustó ir para atrás en la historia de mi vida, pero hoy no tengo más remedio que hacerlo para darme cuenta de por qué estoy donde estoy y cómo llegué hasta acá.
Tengo el deseo incontrolable de la aventura y el cambio y eso de "hechar raíces" me parece de lo más aburrido.
A lo largo de mi vida siempre estuve en movimiento, quería cambiar los muebles de lugar, la escuela a la que iba, el peinado y el país donde habitaba. Cuando era chica intercalaba los días entre casa y la quinta para sentir que al menos no vivia en el mismo lugar, otros muebles, otros olores...eso ya era una aventura y el agregado de vivir en soledad sin sentir que arraigarme al mismo suelo de siempre me iba matando de a poco.
La sensación se repetía, empezaba aburriendome, después me agarraban ataques de ansiedad, me inquietaba durante horas y días, hasta que al final me agarraba una tristeza insoportable con una mezcla de desconcierto. Hoy entiendo que quería ir hacia algun lado pero no sabía donde.
Mis sueños eran siempre los mismos, agarrar la mochilita y recorrer el mundo.
Mi hermana mayor era muy distinta a mi, le encantaba permanecer en los mismos lugares, haciendo las mismas cosas, comiendo la mismas comidas y rodeada de las mismas personas. Nunca entendí qué la motorizaba a ella en la vida. Cómo podía no morir de aburrimiento durmiendo en una cama que durante décadas miró al Sur.
Pasó el tiempo, cumpliendo años que casi nunca festejaba, me agobiaba el miedo escénico (todavía me pasa).
En casa el matriarcado era visible, todas eramos mujeres y unos pocos hombres manipulados por ellas que intentaban imponerse de una manera casi ridícula porque siempre ganaba "la mayoría". Mi mamá, mi tía y mi abuela pasaban del amor al odio en cuestión de minutos y hablaban en italiano para que no entendieramos sus profundas charlas y/o discuciones. No conocían el dicho "un gesto vale más que mil palabras".
Ahí empecé a entrenar mi oído con el idioma mas bello que conozco; dulce, apasionado, enfático y muy poco melancólico.
Y ahí estaba yo, callada, solitaria, con un mal modo notable y un pésimo humor. Rehacia a las demostraciones excesivas de cariño. Creo que en fondo pensaba que todo tendría un costo que no estaba dispuesta a pagar.
En medio de idas y venidas entre trabajo y estudio me hice los papeles de la ciudadania y estaba lista para cargarme la mochila al hombro y partir. Pero no lo hice.
A veces en la vida te sentís arrastrado por la vida misma y te dejás fluir. Eso fue lo que hice.
Como no podía ser de otra manera en ese fluír me convertí en una inestable en cuanto a emociones y a pensamientos, quedé a la deriva misma y como no sabía qué tenia que hacer con mi vida, no hice NADA.
domingo, 26 de febrero de 2012
martes, 24 de enero de 2012
Some words
Por algún motivo todos añoramos la etapa de la juventud. Si nos tendríamos que remontar a un momento de alegría en nuestras vidas, sentirnos libres y situarnos en una imagen que nos haga sonreír, en general vamos hacia atrás y terminamos en esa etapa.
La juventud es el momento en el cual nos empieza a importar todo pero nada es lo suficientemente importante como para entristecernos. Tenemos una vida por delante, somos atrevidos, auténticos y no entendemos de miedos. Nos armamos de una personalidad ficticia, creemos que la muerte no existe y nos animamos a probar cada una de las cosas que aparecen delante nuestro.
No existe la niñez, no nos interesa qué pasó cuando éramos niños.
No existe la vejez, pues está tan lejos de nuestra mirada que no la tenemos en cuenta.
Dejamos de sentirnos ligados a afectos que no nos corresponden. Elegimos a quien querer y a quien no, más allá de los lazos de sangre.
Elegimos a nuestros amigos, hermanos de la vida y de las aventuras del momento. Nos alejamos de nuestros padres por un tiempo, porque no nos entienden y no los entendemos.
La juventud es el momento perdurable de nuestras vidas. Porque siempre estamos volviendo a vivir esas sensaciones, a los 30, a los 40, a los 50 y más.
Porque queremos estar enamorándonos, escuchamos la misma música y revivimos momentos, recordamos olores y deseamos que nuestro tren retroceda hasta esa estación, no hacia otra.
Y aunque nos miremos al espejo y veamos los cambios, siempre somos ésos.
Y aunque nos reconozcamos más maduros, nos quedan los resabios que ocultamos con delicadeza.
La juventud es el momento en el cual nos empieza a importar todo pero nada es lo suficientemente importante como para entristecernos. Tenemos una vida por delante, somos atrevidos, auténticos y no entendemos de miedos. Nos armamos de una personalidad ficticia, creemos que la muerte no existe y nos animamos a probar cada una de las cosas que aparecen delante nuestro.
No existe la niñez, no nos interesa qué pasó cuando éramos niños.
No existe la vejez, pues está tan lejos de nuestra mirada que no la tenemos en cuenta.
Dejamos de sentirnos ligados a afectos que no nos corresponden. Elegimos a quien querer y a quien no, más allá de los lazos de sangre.
Elegimos a nuestros amigos, hermanos de la vida y de las aventuras del momento. Nos alejamos de nuestros padres por un tiempo, porque no nos entienden y no los entendemos.
La juventud es el momento perdurable de nuestras vidas. Porque siempre estamos volviendo a vivir esas sensaciones, a los 30, a los 40, a los 50 y más.
Porque queremos estar enamorándonos, escuchamos la misma música y revivimos momentos, recordamos olores y deseamos que nuestro tren retroceda hasta esa estación, no hacia otra.
Y aunque nos miremos al espejo y veamos los cambios, siempre somos ésos.
Y aunque nos reconozcamos más maduros, nos quedan los resabios que ocultamos con delicadeza.
domingo, 22 de enero de 2012
Something about God
He leído cientos de palabras en infinidades de libros, pero pocos me dejaron la sensación de plenitud de éste último. Considero que tendría que ser el libro que cada uno de nosotros deberíamos llevar y releer cada vez que perdemos de vista lo importante, cada vez que nos perdemos de vista a nosotros mismos...
Comparto algunos párrafos con las personas que amo, y las que estén capacitadas para entender su significado. Algunos leerán entre líneas, otros no. Algunos se harán cargo, otros no. Algunos sentirán vibraciones, otros probablemente no sientan nada. Pero indudablemente todo el que lo lea, tendrá una parte que le quepa. Y si les causa emoción igual que a mi, entonces habrán entendido el verdadero significado de la vida y de la muerte como parte de ella.
"Los sabios han adquirido y descubierto la verdadera esencia de las cosas. El Absoluto, aquel que todo lo penetra, no puede ser destruído, porque es imperecedero. Estos cuerpos que sirven de envoltura a las almas que los habitan son mortales, y no deben confundirse con el hombre verdadero. Son perecederos, como todo aquello que es finito. Deja, pues, que perezcan.
Y ahora que conoces éstas cosas pues, levántate y disponte a batallar. Recuerda ésta verdad: el hombre real no nace ni muere.
A la manera como el hombre abandona las ropas viejas para vestir las nuevas, abandona el morador el cuerpo, el cuerpo viejo, y encarna en otro nuevo para él preparado.
Ninguna arma puede herirlo, ni el fuego quemarlo, ni el agua humedecerlo, ni el viento secarlo, porque es invulnerable, incombustible, impermeable, eterno e inmutable.
Algunos tienen al espíritu por cosa maravillosa, mientras que otros hablan de él incrédulamente y sin comprenderlo.
Recibe imparcialmente lo que te sobrevenga, sea placer o dolor, ganancia o pérdida, victoria o derrota.
Líbrate de los pares de opuestos, de lo mudable y transitorio, y permanece firme en la conciencia del Yo, de tu verdadero Ser.
Líbrate de la ansiedad por las cosas de éste mundo; no te dejes gobernar por las ilusiones de éste mundo perecedero.
Así como el agua que mana de una fuente llena las vasijas de acuerdo con la forma y capacidad de cada una de ellas, así también las enseñanzas espirituales no proporcionan sino la parte que cada cual es capaz de recibir conforme al grado de su evolución.
Logra la Paz aquel cuyo corazón es como el océano en cuyo lecho desaguan todos los ríos, sin desbordarlo."
Del libro Bhagavad Guita.
Comparto algunos párrafos con las personas que amo, y las que estén capacitadas para entender su significado. Algunos leerán entre líneas, otros no. Algunos se harán cargo, otros no. Algunos sentirán vibraciones, otros probablemente no sientan nada. Pero indudablemente todo el que lo lea, tendrá una parte que le quepa. Y si les causa emoción igual que a mi, entonces habrán entendido el verdadero significado de la vida y de la muerte como parte de ella.
"Los sabios han adquirido y descubierto la verdadera esencia de las cosas. El Absoluto, aquel que todo lo penetra, no puede ser destruído, porque es imperecedero. Estos cuerpos que sirven de envoltura a las almas que los habitan son mortales, y no deben confundirse con el hombre verdadero. Son perecederos, como todo aquello que es finito. Deja, pues, que perezcan.
Y ahora que conoces éstas cosas pues, levántate y disponte a batallar. Recuerda ésta verdad: el hombre real no nace ni muere.
A la manera como el hombre abandona las ropas viejas para vestir las nuevas, abandona el morador el cuerpo, el cuerpo viejo, y encarna en otro nuevo para él preparado.
Ninguna arma puede herirlo, ni el fuego quemarlo, ni el agua humedecerlo, ni el viento secarlo, porque es invulnerable, incombustible, impermeable, eterno e inmutable.
Algunos tienen al espíritu por cosa maravillosa, mientras que otros hablan de él incrédulamente y sin comprenderlo.
Recibe imparcialmente lo que te sobrevenga, sea placer o dolor, ganancia o pérdida, victoria o derrota.
Líbrate de los pares de opuestos, de lo mudable y transitorio, y permanece firme en la conciencia del Yo, de tu verdadero Ser.
Líbrate de la ansiedad por las cosas de éste mundo; no te dejes gobernar por las ilusiones de éste mundo perecedero.
Así como el agua que mana de una fuente llena las vasijas de acuerdo con la forma y capacidad de cada una de ellas, así también las enseñanzas espirituales no proporcionan sino la parte que cada cual es capaz de recibir conforme al grado de su evolución.
Logra la Paz aquel cuyo corazón es como el océano en cuyo lecho desaguan todos los ríos, sin desbordarlo."
Del libro Bhagavad Guita.
lunes, 16 de enero de 2012
Soul Sister
Vale la pena dedicar bellas palabras a las hermanas o hermanos que existen en nuestra vida. Ser hermana mayor es empezar a practicar cómo ser madre, o por lo menos eso fué lo que a mi me pasó. El nacimiento de alguien que se asemejaba a mi, que tenía mi misma sangre, compartía mi techo, mi mesa, mis espacios y mi vida, me llenó de ternura y me invitó a transitar ese instinto de madre que apliqué mucho tiempo después.
A modo de juego cambié pañales, di la mamadera, canté canciones de cuna y sentí que mis días tenían un sentido diferente. En el tren de mi vida ya no estaría mas sola y lo más importante, alguien necesitaría de mi.
Descubrí que me gustaba ser necesitada.
Pasaron los años y yo creciendo con ella, siempre atenta, vigilando. Nunca la perdí de vista.Y comencé a recibir el amor que yo había dado.
Debo confesar que mi hermana menor siempre fue muy bella, su piel, sus ojos claros, su pelo y su sonrisa. Toda esa belleza física y su desfachatez hacían un combo explosivo.
También debo decir que la he defendido a muerte, he enfrentado a nuestra madre y he mentido para salvarle el pellejo. El amor hace esas cosas.
Hoy mi hermana es un par mio. Somos amigas, compañeras de emociones, como digo siempre. Me dio uno de mis grandes amores, mi sobrina mujer.
Hoy me sostiene cuando lo necesito y hasta me da consejos.
Estoy muy orgullosa de ella y de formar parte de su crecimiento.
Si estoy lejos la dejo a cargo de mis hijos, a cargo de mi casa y podría dejarla a cargo de mi vida si yo no estuviese.
He aprendido de ella a vivir al límite, a reír sin culpa y a no tener miedo.
Mañana 17 de Enero es su cumpleaños. Le dedico estas palabras con el amor que sólo se le tiene a una hermana, un amor diferente a todos.
A modo de juego cambié pañales, di la mamadera, canté canciones de cuna y sentí que mis días tenían un sentido diferente. En el tren de mi vida ya no estaría mas sola y lo más importante, alguien necesitaría de mi.
Descubrí que me gustaba ser necesitada.
Pasaron los años y yo creciendo con ella, siempre atenta, vigilando. Nunca la perdí de vista.Y comencé a recibir el amor que yo había dado.
Debo confesar que mi hermana menor siempre fue muy bella, su piel, sus ojos claros, su pelo y su sonrisa. Toda esa belleza física y su desfachatez hacían un combo explosivo.
También debo decir que la he defendido a muerte, he enfrentado a nuestra madre y he mentido para salvarle el pellejo. El amor hace esas cosas.
Hoy mi hermana es un par mio. Somos amigas, compañeras de emociones, como digo siempre. Me dio uno de mis grandes amores, mi sobrina mujer.
Hoy me sostiene cuando lo necesito y hasta me da consejos.
Estoy muy orgullosa de ella y de formar parte de su crecimiento.
Si estoy lejos la dejo a cargo de mis hijos, a cargo de mi casa y podría dejarla a cargo de mi vida si yo no estuviese.
He aprendido de ella a vivir al límite, a reír sin culpa y a no tener miedo.
Mañana 17 de Enero es su cumpleaños. Le dedico estas palabras con el amor que sólo se le tiene a una hermana, un amor diferente a todos.
miércoles, 4 de enero de 2012
Much...
El todo es muy amplio para significar algunas cosas.
Las verdades salen a la luz de una manera o de otra, al tiempo que nos toca que , por suerte, nunca sabemos cual será.
Viene y arrasa de manera espontánea y nos adentra en un remolino del que no podemos salir. Entonces llegan las preguntas sin respuesta...y ahi vamos.
Empezamos de a poco, como pasos de bebé y nos recordamos limpios, puros, sin recovecos, sin uso.
La incertidumbre es tal que no somos capaces de discernir nada. El cambio está a la vuelta de la esquina.
Entonces nos encontramos con nosotros mismos aunque no queramos, aunque no estemos acostumbrados, aunque nos hayamos resistido durante treinta y tantos años...o más.
Algunos hacen caso omiso al asunto y bueno, no obtienen buenos resultados.
Otros se lanzan como flechas hacia caminos diferentes, llámese espiritualidad por ejemplo.
Con libros en mano de todo tipo de autor, buscan respuestas que sólo encontrarán dentro de ellos mismos. Pero aún no lo saben.
Es raro entender que un día nos levantamos y no nos reconocemos a nosotros mismos. Es difícil lidiar con un desconocido en nuestra propia casa. A veces sentimos que estamos durmiendo con el enemigo. Y que como consecuencia todos los que están a nuestro alrededor se vuelven desconocidos y enemigos también.
Nos recluímos, nos apartamos, nos alienamos. Nos volvemos sordos y mudos. Enrarecidos, aparentes y tiranos.
Infinidad de sensaciones que indican una sola cosa: Ncecesito estar solo para entender. Solo como cuando vine al mundo. Solo, como me iré algún dia...y como no se cuándo será, hoy, necesito estar sola.
Las verdades salen a la luz de una manera o de otra, al tiempo que nos toca que , por suerte, nunca sabemos cual será.
Viene y arrasa de manera espontánea y nos adentra en un remolino del que no podemos salir. Entonces llegan las preguntas sin respuesta...y ahi vamos.
Empezamos de a poco, como pasos de bebé y nos recordamos limpios, puros, sin recovecos, sin uso.
La incertidumbre es tal que no somos capaces de discernir nada. El cambio está a la vuelta de la esquina.
Entonces nos encontramos con nosotros mismos aunque no queramos, aunque no estemos acostumbrados, aunque nos hayamos resistido durante treinta y tantos años...o más.
Algunos hacen caso omiso al asunto y bueno, no obtienen buenos resultados.
Otros se lanzan como flechas hacia caminos diferentes, llámese espiritualidad por ejemplo.
Con libros en mano de todo tipo de autor, buscan respuestas que sólo encontrarán dentro de ellos mismos. Pero aún no lo saben.
Es raro entender que un día nos levantamos y no nos reconocemos a nosotros mismos. Es difícil lidiar con un desconocido en nuestra propia casa. A veces sentimos que estamos durmiendo con el enemigo. Y que como consecuencia todos los que están a nuestro alrededor se vuelven desconocidos y enemigos también.
Nos recluímos, nos apartamos, nos alienamos. Nos volvemos sordos y mudos. Enrarecidos, aparentes y tiranos.
Infinidad de sensaciones que indican una sola cosa: Ncecesito estar solo para entender. Solo como cuando vine al mundo. Solo, como me iré algún dia...y como no se cuándo será, hoy, necesito estar sola.
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